Rayos, Centellas, lluvia y Oscar de la Hoya

Por Yolanda Guereque

BIG BEAR, CALIF. (INSIDE BOXING  22 de Augusto 2003) - La vida de reportera no siempre es color rosita, tiene sus pros y sus contras.

Martes 19 de Agosto a las 9:00 p.m.

Mi colega Jaime Estrada me aviso de último momento que al día siguiente, o sea al mediodía del miércoles se llevaría a cabo una conferencia de prensa en la cabaña estilo cubana de Oscar de la Hoya que esta en las montañas de Big Bear Lake, donde también tiene su propio gimnasio de boxeo.

Mis inconvenientes es que trabajo de mesera y soy madre de tres niños, aparte de mi media naranja al que no le gusta que ande mucho en el relajo de los guamasos, pero simplemente me encanta el arguende y nadie me quita el gusto de ver a Oscar aunque llueve o truene.

Consegui niñera y cambie mi turno con una compañera del turno vespertino.

Miércoles 20 de Agosto a las 7:30 a.m.

Manejando al límite llegamos a nuestro destino en 4 horas máximo, ya habia mucho movimiento en la calle Golden Boy con cruce con De La Hoya.

El lonche en bolsitas estaba listo para todos los invitados y el cielo presagiaba una tormenta en cualquier instante.

Mismo dia a las 12:30.

Un fuerte aguacero se dejo venir cuando Oscar empezo su tanda de respuestas a los medios de televisión, y mejor optaron por meterse a la sala de la casa mientras todos los demás esperabamos en el gimnasio

Mismo dia a las 1:45 p.m.

Al llegar Oscar llego con nosotros y ya habia cesado la lluvia y se sentó en una esquina del ring y todos los medios de comunicación, como pudimos a empujones y disimulados pelliscos nos amontonamos a su alrededor

Con su nuevo estilo de rebelde sin causa y sin afeitarse se miraba mas sexy y contestaba las insitentes preguntas a diestra y siniestra.

Dijo que la primera pelea contra Sugar Shane cometió el grave error de perseguirlo, de ponerse a su nivel y fue contraprudente:

“Yo era el más grande, el más fuerte y actue como autómata, ahora todo será diferente con mi jab más activo y controlando la distancia”.

Las cámaras fotográficas no cesaban en su clic clic y las preguntas se empezaban agotar. Oscar comentó que se lastimo por enesima vez la misma mano izquierda que le habia dado tanta lata en el pasado, pero que ese malestar no lo detendria:

“El único que puede suspender esta pelea soy yo, y no estoy dispuesto a ello, todo sigue de acuerdo al calendario para el 13 de septiembre”.

Las preguntas de los periodistas se empezaron a deteriorar y se le preguntó a Oscar sobre que pensaba sobre los problemas financieros de Mike Tyson a quien hasta sus arboles de al menos $10,000 le fueron confiscados en su casa en las Vegas cuando firmo bancarrota.

“Tyson dejo las cosas a la deriva y fue muy tarde para reparar el deterioro de sus finanzas. Si uno se topa con Tyson cuando no es abrumado por la presión de alguna pelea o algun problema personal no es el ogro que muchos piensan, es buena onda, pero lo malo es la gente a su alrededor, esa es la mala influencia y es lo que causa la diferencia”.

Oscar remarco su situación como ejemplo para todos aquellos que no tienen control de sus vidas y de su fortuna.

“A mi se me consulta en todo projecto sobre mi compañia, por eso soy el presidente. Todo lo que entra y sale tiene que ser supervisado. Yo me doy tiempo para todo, todo mi equipo de trabajadores esta bien distribuido y mi vicepresidente y mis consejeros me tienen al tanto al menos cada semana de los avances o los problemas a pesar de que estoy entrenando ellos esperan mi última decision al respecto. Ahorita no me importa lo de una carrera sobre la actuacion ni nada con la musica, solo el boxeo ocupa toda mi vida”.

Al final se quebro una taza y cada quien para su casa, pero para nuestra mala suerte la única autopista para llegar directo a Las Vegas estaba cerrada por motivo de inundamiento y nos desviaron por otro camino que estaba muy lento. En fin para no hacercelas tan larga duramos 8 horas para llegar a casa.

En mi trabajo me dieron una regañada y mi marido otra. Pero de todos modos valio la pena la proeza por la foto autografiada de Oscar para mi colección.

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